Uno de los elementos más importantes de la actuación fue la ejecución de una nueva cubierta ventilada, diseñada para ofrecer una protección superior frente a la humedad y los cambios de temperatura. Gracias a la incorporación de sistemas de aislamiento de altas prestaciones, la vivienda mejora notablemente su eficiencia energética, reduciendo pérdidas térmicas y aumentando el confort interior durante todo el año.
La estructura interior fue reforzada mediante la instalación de un nuevo forjado de madera, una solución que aporta solidez, belleza natural y continuidad estética con el carácter tradicional de la vivienda. La utilización de materiales nobles permite combinar resistencia estructural con una imagen cálida y acogedora, perfectamente integrada en el conjunto arquitectónico.
Con el objetivo de optimizar el consumo energético y garantizar el máximo bienestar, la vivienda fue equipada con un moderno sistema de aerotermia y suelo radiante. Esta tecnología proporciona una climatización homogénea, eficiente y sostenible, permitiendo disfrutar de una temperatura confortable con un consumo considerablemente inferior al de los sistemas convencionales.
La recuperación de los elementos exteriores constituyó otro de los puntos destacados del proyecto. Las fachadas y balcones fueron restaurados mediante técnicas especializadas de limpieza y recuperación de piedra natural, devolviendo a la construcción su apariencia original y resaltando la belleza de los materiales tradicionales que forman parte de su identidad.