La cocina mantiene la línea de sencillez y elegancia presente en el resto de la vivienda. Su planteamiento responde a un estilo nórdico, con una composición limpia y sin excesos visuales.
El elemento protagonista es una exclusiva encimera de piedra de cuarcita natural con acabado pulido. La elección de este material aporta personalidad a la estancia y refuerza la apuesta del proyecto por materiales nobles y soluciones de alta presencia estética.
La misma búsqueda de equilibrio entre funcionalidad, materialidad y diseño se traslada a los espacios de baño. En esta estancia, los revestimientos de tonos piedra se combinan con superficies de acabado madera, creando un ambiente cálido y contemporáneo.
El mobiliario de madera y el revestimiento de la zona de ducha generan continuidad visual, mientras que los elementos sanitarios blancos y la perfilería y grifería en negro introducen un contraste limpio y actual. La entrada de luz natural a través del amplio ventanal contribuye además a reforzar la sensación de amplitud del espacio.
El proyecto de Mortera refleja una forma de entender la construcción en la que arquitectura, materiales y ejecución forman parte de una misma visión. La vivienda no se define únicamente por su distribución, sino por la relación entre sus diferentes superficies, texturas y elementos constructivos.
Desde el exterior pétreo hasta el contraste entre el roble americano y el hormigón visto, pasando por la cuarcita natural de la cocina, el proyecto construye una identidad contemporánea basada en decisiones materiales concretas.